domingo, 23 de agosto de 2015

Águila Monera De Filipinas



Águila Monera De Filipinas

(Pithecophaga jefferyi)


 Es una especie de ave accipitriforme de la familia Accipitridae. Es la mayor rapaz de las selvas de Filipinas y una de las especies tropicales de águila más grandes. Es el ave nacional de Filipinas, donde se le denomina simplemente como águila filipina. No se reconocen subespecies

Historia

Fue descubierta en una fecha tan tardía como es 1896 porque rara vez sale de la masa boscosa. En un principio se la llamó el Águila come-monos, debido a informes de los nativos del lugar, que aseguraban que se alimentaba sólo de monos (de ahí su nombre científico, del griego phitecus(mono) y phagus (comedor)). Los resultados de investigaciones años más tarde revelaron que también se alimentaba de otras presas, como el colugo de Filipinas, algunas serpientes, primates, varanos, o incluso aves grandes, como calaos. Como podía haber confusiones con otras especies de águilas, se le cambió el nombre a águila filipina.

Distribución 


Distribución en Filipinas
En 1940 se podían encontrar en las zonas selváticas de LuzónSamarLeyte y Mindanao. Donde se ha calculado que originalmente vivían unas 6000 de ellas. Nada comparable al número actual que puede rondar los 370 ejemplares repartidos únicamente por las islas de Mindanao donde habitan unos 300 ejemplares y Luzón en la que están casi extintas.





Características


Las hembras que son entre un 10-20% más grandes que los machos pueden llegar a medir un metro, pesar 7 kilos y tener una envergadura de más de dos metros, lo que las convierte en las rapaces más grandes del mundo. Su longevidad es de 30 a 60 años y más en los animales que se tienen en cautividad.



Cría en cautividad


En 1976 se inauguró un centro de rehabilitación para águilas filipinas confiscadas en el Parque Nacional Monte Apo, distante 37 kilómetros de Davao bajo el auspicio de la Oficina de Desarrollo de los Bosques.
Durante 14 años los esfuerzos para criarlas en cautividad fueron infructuosos ya que no se tenía el equipo o los conocimientos adecuados. Además no ayudaba que no fueran nada sociales. En dos ocasiones, las hembras mataron a los machos. Y cuando conseguían que se apareasen los huevos no fueron fértiles y no llegaron a nacer polluelos.
El 15 de enero de 1992 nació el primer polluelo nacido en cautividad en todo el mundo al que pusieron el nombre de Pag-Asa. Una de las mejores temporadas de cría fue la de 2000/01, en la que nacieron dos ejemplares. En total, 9 de las 23 águilas del centro nacieron en él.

Población


Según datos de 1992, quedaban menos de 226 adultos, y en total se contaba con una población estimada, incluyendo inmaduros, de entre 350 y 670 ejemplares. Estos datos se calcularon asumiendo que hay una pareja por cada 25 a 50 km2, que el 40 % de su área está disponible, y que solo tienen una cría por pareja.

Bueser et. Al (2003) estimó una población en Mindanao de entre 82 y 233 parejas, teniendo por lo tanto la mejor población de todas. Las estimas en otras islas indican tan solo 6 parejas en Samar y posiblemente 2 en Leyte; en Luzón seguramente hay muy pocas. En total, según este autor, hay entre 90 y 250 parejas, o un total de entre 180 y 500 adultos, según datos de 2003. Estos datos sin embargo deben ser tratados con precaución, y las estimas habría que mejorarlas. 



Amenazas

Desde la década de los 60, se han repetido con insistencia las duras predicciones de la inminente extinción del águila Filipina debido a su reducida población, la cual disminuye con rapidez. Y es que enfrenta numerosas amenazas, como son la pérdida del hábitat de bosques maduros.
La destrucción de los bosques y la fragmentación para la extracción de madera comercial y para la rotación de cultivos, es la principal amenaza. Y es que con estas prácticas los bosques antiguos se están perdiendo rápidamente, de manera que tan sólo 9220 km2 quedan disponibles en condiciones para estas águilas.
Además, la mayor parte de los restantes bosques de tierras bajas están sujetas a concesiones forestales, por lo que tampoco se les puede aplicar una protección correcta.
La minería y la caza incontrolada, ya sea para alimentarse o para venderlos a zoológicos o para comerciar con ellos en otros mercados, plantean nuevas amenazas.
También hay pruebas de que los plaguicidas a través de la cadena alimentaria se acumulan en su organismo, reduciendo aún más su lento ritmo reproductivo. 


https://www.youtube.com/watch?v=1K_G6xQGduw



Águila Monera de Filipinas

Un Ave Fascinante